martes, octubre 24, 2006

Pide justicia para Atenco presidente del Consejo de Derechos Humanos de ONU

  • Luis Alfonso de Alba asegura que Fox se va con las manos sin mancha de sangre
  • Amérigo Incalcaterra: es innegable que existe déficit en respeto a garantías en México
VICTOR BALLINAS

El presidente del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas, el embajador Luis Alfonso de Alba, aseveró ayer que espera que haya castigo ejemplar para las autoridades de todos los niveles de gobierno que participaron en las violaciones a los derechos humanos que cometieron elementos policiacos en San Salvador Atenco. "Ya es momento de que México dé muestras claras de que sancionará a los violadores de derechos humanos, porque sólo así se va a avanzar en el cumplimiento y respeto a esas garantías."

De visita en el país, el embajador Luis Alfonso de Alba fue preguntado en relación con la falta de sanciones para quienes violaron los derechos humanos de las mujeres que fueron atacadas sexualmente en San Salvador Atenco, ante lo cual resaltó que no considera que el presidente Vicente Fox "se vaya con las manos manchadas de sangre" por la violación a los derechos humanos de habitantes de ese municipio mexiquense, en Oaxaca y por los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez. "Esa no es mi percepción, porque Fox ha impulsado la apertura para que vengan los relatores, y hay puertas abiertas para el escrutinio internacional en los derechos humanos".

En relación con el muro que construirá Estados Unidos en la frontera con México, el presidente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU anunció que, como jefe de la delegación mexicana, prepara una queja que se presentará en la sede de la ONU en Nueva York, donde se sostiene "que ese muro representa una violación a los derechos humanos", además de que reivindicará la libertad de tránsito y se pondrá énfasis en los peligros que derivarán de esa barda para los migrantes, ya que tendrán que cruzar por zonas más inhóspitas.

En conferencia de prensa ofrecida en la sede de la ONU en México, el presidente del Consejo de Derechos Humanos fue preguntado sobre la posición en que queda el gobierno de México ante el rechazo al cumplimiento de las recomendaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), y por la negativa del gobierno federal y del estado de México a acatar la recomendación del órgano nacional de defensa de los derechos humanos relativa a San Salvador Atenco.

En respuesta, el diplomático aseveró: "yo espero que haya castigo ejemplar para las autoridades de cualquier nivel, los autores intelectuales y quienes ejecutaron las órdenes que provocaron la violación de derechos humanos -en la irrupción violenta a San Salvador Atenco el 4 de mayo pasado-". Se requiere, subrayó, de un esfuerzo de las autoridades, específicamente del gobierno del presidente Fox, para solucionar estos conflictos (violaciones sexuales en Atenco; tortura, detenciones arbitrarias; asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez y el conflicto político en Oaxaca), y sobre todo para llevar a los tribunales a los responsables. En el caso específico de San Salvador Atenco, "el juicio se tiene que hacer cuando se tengan identificados perfectamente a los responsables".

Precisó que "uno no se puede comprometer a evitar violaciones a los derechos humanos, pero a lo que sí se tiene que comprometer, como gobierno, es a sancionarlas cuando ocurren. Porque si no se hace, no habrá avances suficientes en la defensa de los derechos humanos".

El representante de México en la ONU y presidente del Consejo de Derechos Humanos defendió la política exterior del presidente Fox. "Yo no considero que, como dicen, este gobierno sea candil de la calle y oscuridad de su casa, porque si bien México tiene una política activa a escala internacional en derechos humanos, también es cierto que México es de las pocas naciones de puertas abiertas a la observación internacional y, además, no ha sido el objetivo tapar o esconder lo que pasa en casa".

Preguntado en relación con el muro que construirá Estados Unidos en la frontera, destacó que como representante de México presentará la próxima semana en la sede de la ONU en Nueva York un documento que se consensúa con otras naciones; "es el momento para presentarlo y probablemente lo hagamos la próxima semana".

Dijo sumarse a las voces que relaman solución en Oaxaca, y aunque consideró que la no impartición de clases a los niños de esa entidad es una violación a los derechos humanos, también la libertad de manifestación, las demandas magisteriales y de terceros involucrados constituyen derechos, que se tienen que ver en conjunto y no de manera individual; por ello se pronunció por una solución que no implique violencia.

Modificaciones constitucionales

A su vez el representante de la oficina en México del Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU, Amérigo Incalcaterra, aseveró que es innegable que en el país existe un déficit en el respeto a los derechos humanos, y el gobierno lo sabe, pero ha manifestado su compromiso por avanzar para lograr que se respeten los derechos humanos. Indicó que se requieren diversas modificaciones a la Constitución para poner los derechos humanos en el lugar que les corresponde, y modificaciones legales para que las leyes se adecuen a los principios y tratados internacionales.