viernes, agosto 21, 2020

Grupos armados nos obligan a defendernos: tzotziles de Aldama

 Hermann Bellinghausen

“Si los grupos armados de corte paramilitar no se detienen en agredirnos con armas de fuego, nos obligan a defendernos”, advirtieron pobladores tzotziles de Aldama, Chiapas. “Ya no permitiremos más agresiones de armas de fuego en contra de nuestros pueblos”. Subrayan que en lo que va de agosto “se han intensificado las agresiones armadas por los grupos paramilitares de Santa Martha (Chenalhó)”, que “las autoridades han estado respaldando”.

Presentándose como “la voz del pueblo de Magdalena Aldama”, los indígenas denuncian los constantes ataques que reciben por los grupos civiles armados, paramilitares. “Estos grupos han estado operando libremente desde en el año de 1997 de la masacre de Acteal. Hoy en día siguen activos el paramilitarismo de Chenalhó y la contrainsurgencia de las resistencias y rebeldías de los pueblos originarios de Chiapas y de México, como el Ejército Zapatista de Liberación Nacional y el Congreso Nacional Indígena, que luchan por la vida”.

Reiteran que “como pueblo de Aldama hemos dado a conocer en varias ocasiones el despojo de nuestras tierras y territorios, que es nuestra madre. Que en ella vivimos día tras día. Hemos sufrido en varias ocasiones las agresiones armadas por grupos paramilitares de Santa Martha. Como consecuencia de ello ha habido muertos, decenas de heridos y desplazamientos forzados internos, pérdida de cosechas, quema de casas”.

Mencionan las mesas de diálogo con los tres niveles de gobierno y “acuerdos de paz que no se han visto resultados efectivos”.

“A representación del pueblo de Magdalena Aldama, los 115 Comuneros y los 2036 desplazados forzados internos, a la población en general, las 21 comunidades que conforman el municipio en la zona altos de Chiapas, víctimas y familiares de víctimas por grupos armados”, proclaman, “somos bats`i viniketik – antsetik, somos mayas tzotziles”.

Enseguida presentan un recuento de los ataques desde Chenalhó, en el contexto de una disputa por 60 hectáreas. El 13 de agosto hubo al menos 11 ataques armados desde diferentes puntos. El 14 hubo disparos contra las comunidades de Stselej Potov y cabecera de Aldama a las 0: 50, provenientes de Chuch te’, Santa Martha.

La noche del 15 de agosto fueron seis, e “intensos”, los ataques contra los pobladores.  Yeton, “una de nuestras comunidades, fue atacada y rodeada por estos grupos paramilitares. A las 22:35 “entraron a atacar esa población” y “varias decenas de personas se desplazaron en las montañas en esas horas de la noche”. También hubo personas que se quedaron atrapadas en sus casas. El día 16, “al menos 21 agresiones armadas". El día 17 fueron 34.

El 18 de agosto, “como provocación” en el tramo carretero Saklum-Santa Martha “transitan carros con personas vestidas de negros y armados, en cada punto de ataque va dejando las personas”. A las 12.35 empezaron las detonaciones de armas de fuego de altos calibres en el punto de Ontik y Chuch te’, dirección hacia las comunidades de Yeton, Ch’ivit y Stselej Potovtik. Mientras en el punto de T’ul Vits Santa Martha bajaron tres carros blancos y dispararon hacia la comunidad de San Pedro Cotsilna’m donde tardó por lo menos una hora de ataque intenso. Los carros de los grupos armados se dirigieron hacia Saklum. Estos ataques fueron constantes hasta el día de hoy. Se intensificaron las agresiones armadas en toda la franja del río que divide Aldama y Santa Martha”.

Detallan los puntos de ataque, y las comunidades balaceadas sin cesar, que son Coco’, Xuxch’en, Tabak, San Pedro Cotzlina’m, Yeton, Ch’ivit,  Stselej Potov tik, Cabecera Aldama y Juxton. Además, por primera Ch’ayomte’ (todo esto en Aldama) fue atacada fuertemente “y hubo perforaciones de paredes, puertas y ventanas”. La violencia armada “aumenta día a día y las comunidades de Aldama van aumentando el sufrimiento. Nos tienen rodeados de disparos de altos calibres”.

A las 21 horas del 18 la Policía Estatal Preventiva que se encontraba instalada en la comunidad de Tabak “salen huyendo tras los disparos que recibieron toda la tarde, cuando se calmó un rato los ataques salieron de dicha comunidad, ellos solo cumplían con sus deberes. No pudieron hacer nada para proteger a la población de Aldama porque la agresión armada fue intenso y ellos fueron testigos de las agresiones de los paramilitares de Santa Martha, Chenalhó”.

El día 19 fueron al menos 27 agresiones armadas en contra de comunidades de Aldama. En Santa Martha se congregaron los grupos armados y siguieron los disparos contra Tabak y otros poblados, cuyos pobladores “dejaron sus hogares para salvaguardar la integridad física de quienes viven cerca de las colindancias entre Chenalho y Aldama”. Elementos de la policía estatal y la Guardia Nacional acudieron a Santa Martha, pero “los grupos armados bloquearon las entradas”.

Los pobladores de Magdalenas declaran: “Estamos cansados de tanta agresión y ataques armados. Decimos basta, y lo repetimos una y otra vez porque nos están obligando a defendernos, a organizarnos porque también como pueblos somos seres humanos que queremos vivir y recuperar nuestra madre tierra y territorio que nos heredaron nuestros ancestros. Llegó el tiempo de decir hasta aquí, ya toleramos mucho, ya aguantamos mucho. Porque nosotros no somos los agresores, pero ya nos cansamos de tanta agresión de los grupos paramilitares. Nosotros no somos los invasores. Somos los desplazados forzados internos, somos los despojados de nuestra madre tierra de 60 hectáreas”.

Los grupos armados incluso entraron a Yeton disparando, a 18 días de haberse formado un acuerdo de no agresión. Destacan que “ya se salió a la luz pública el grupo paramilitar de Santa Martha y de lo que le hicieron a la Policía estatal preventiva”. Desarmaron a los agentes “y esas armas se están utilizando para atacar nuestras comunidades”. Por lo demás, “han estado reclutando personas de las diferentes comunidades de Chenalhó, en donde operan estos grupos paramilitares”.

“Se dicen víctimas, cuando su gente agrede con armas de alto poder. Repetimos una y otra vez, como pueblos exigimos la devolución de nuestras tierras como legítimos dueños ancestralmente”.

Demandan un alto a las agresiones, “libertad inmediata e incondicional” a Cristóbal Santiz Jiménez, y la “cancelación inmediata de las órdenes de aprehensión de los comuneros y representantes de Magdalena Aldama”.