lunes, diciembre 22, 2014

México: Denuncian detención de búsqueda de normalistas

Barrera destaca que las autoridades no han ofrecido respuestas satisfactorias a los familiares

Barrera destaca que las autoridades no han ofrecido respuestas satisfactorias a los familiares | Foto: Archivo

Desde el pasado 26 de septiembre se desconocer el paradero de los 43 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa; quienes fueron atacados por la policía de Iguala en colaboración el crimen organizado.
El coordinador del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, señaló el domingo que el Gobierno Federal mexicano suspendió la búsqueda de los estudiantes normalistas en el municipio Iguala, estado de Guerrero, al sur de ese país.
Según el reporte del diario La Jornada, Barrera destaca que quienes se mantienen en la zona son los peritos y expertos de nacionalidad argentina; a la espera de que se emitan los resultados de los estudios realizados desde Austria.
Pese a que los especialistas extranjeros se mantiene en actividad constante, las investigaciones en conjunto con la Procuraduría General de la República (PGR) no han ofrecido resultados satisfactorios. "Continuamos igual" señaló Barrera.
En ese sentido señala que la comunidad organizada y familiares de los desaparecidos han presentado dificultades para continuar con la búsqueda: "se trabaja en solicitar apoyo a la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Ciudadana (CRAC-PC)".
Ante la pasividad de las autoridades nacionales, representantes de los familiares de los desaparecidos se encuentran a la espera de que llegue al país representantes de la Comisión Interamericana.de Derechos Humanos (CIDH).
En contexto:
La desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, ocurrida el pasado 26 de septiembre; donde participaron agentes policiales del municipio de Iguala, estado de Guerrero, al sur de México, ha generado numerosas manifestaciones en rechazo al gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, a cuyo gobierno se le exige la aparición con vida de los jóvenes.
El pasado 6 de diciembre se confirmó la identificación de los restos de Alexander Mora, uno de los normalistas desaparecidos desde finales del mes de septiembre; situación que incrementó las demandas de familiares y amigos para que los 42 estudiantes faltantes sean presentados con vida.
Visite nuestro especial: Justicia para Ayotzinapa.

El gobierno actúa como fiador de la impunidad, dicen padres de normalistas

Realizan Festival Mundial de las Resistencias y las Rebeldías contra el Capitalismo
Javier Salinas Cesáreo
Corresponsal
Periódico La Jornada
Lunes 22 de diciembre de 2014, p. 6
Lerma, Méx.
El gobierno del país actúa como fiador de la impunidad, debido a que practica una política de doble discurso y a que sus instituciones se han convertido en oficinas de trámite a modo para legalizar los despojos y la violencia y tratar de callar las voces de los que nos revelamos, señalaron participantes del primer Festival Mundial de las Resistencias y Las Rebeldías contra el Capitalismo, el cual estuvo encabezado por padres de los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa.
Durante el festival, realizado en el poblado otomí de Xochicuatla en el municipio mexiquense de Lerma, y en el que participaron más de 80 organizaciones adheridas a la Sexta e integrantes del Congreso Nacional Indígena, advirtieron que el gobierno no acallará sus voces, “aun cuando desaparezcan a nuestros hijos y nuestra identidad.
“Quieren ver un pueblo resignado a padecer la impunidad; les gustaría que no se señalara la corrupción, pero es imposible. Lo que no entienden quienes están destruyendo al mundo, los que están destrozando a México, es que nosotros mujeres y hombres, de todas las edades vamos a seguir siendo los constructores de la historia de bien y de la justicia. En este momento les resulta inaceptable el reclamo del pueblo ante todos las injusticias que han venido cometiendo.
Seguiremos defendiendo lo nuestro, a nuestra madre tierra. Vamos a reconstruir nuestros territorios pase el tiempo que tenga que pasar, los árboles derribados volverán a florecer, sus proyectos de muerte no pueden seguir existiendo y no es necedad nuestra, es simplemente que los pueblos indígenas de México y del mundo seguirán siendo los guardianes de la vida, expresó José Luis, del Frente de Pueblos Indígenas en Defensa de la Madre Tierra-CNI.
Destacó que hoy en día se vive un momento de impunidad derivado por los diferentes tratados de libre comercio y por la rapacidad de las empresas allegadas a los malos gobiernos. Se han violado nuestros derechos humanos, hay agravios, desigualdad, destrucción ambiental y violencia contra los guardianes de nuestro pueblo. Es por eso que decimos que el Estado mexicano en todos sus niveles tiene responsabilidad de lo que está ocurriendo.
Antes de iniciar, los padres de los normalistas colocaron 43 sillas vacías con imágenes de los rostros de los estudiantes en exigencia a su aparición con vida.
César González Contreras, padre de uno de los desaparecidos, señaló que no dejarán de luchar por encontrar con vida a sus hijos. Nos han ofrecido dinero, nos califican de revoltosos, han dicho que estamos influenciados por otras personas, pero no aceptaremos ni un centavo. Seguiremos luchando por el regreso de nuestros benditos hijos. Por último, llamó a las organizaciones a sumarse a su lucha.

Para los familiares de normalistas estos días son de lucha; nada de Navidad ni Año Nuevo

En el Edomex y Chiapas piden a la gente que se sume a esta nueva revolución
Foto
En Montreal, Canadá, también hubo muestras de solidaridad con los normalistas de AyotzinapaFoto Xinhua
Javier Salinas Cesáreo y Elio Henríquez
Corresponsales
Periódico La Jornada
Lunes 22 de diciembre de 2014, p. 5
La Escuela Normal Rural de Ayotzinapa siempre ha representado una piedra en el zapato para el gobierno, porque siempre hemos luchado por una mejor educación para los jóvenes, afirmó José Luis Méndez Pérez, sobreviviente del ataque en Iguala, al encabezar un mitin en la plaza principal de Ecatepec, estado de México, para exigir la presentación con vida de los 42 normalistas desaparecidos.
Ante más de 300 personas, Nardo Flores Vázquez, padre de uno de los estudiantes desaparecidos, y Méndez Pérez hicieron un llamado a la población para que se sume a su lucha y ser parte de esta nueva revolución.
Los invito a convocar a toda la ciudadanía para que esto no sea irreversible. No le tengo miedo a ninguna represión por parte del gobierno; miedo le voy a tener a que la gente siga callada, pues estamos seguros que es un plan estructurado del gobierno federal, señaló Nardo Flores.
Narró que en los años setenta del siglo pasado fue testigo de que elementos del Ejército se llevaran a su padre y hermanos, y hoy tristemente la historia se repite.
El normalista José Luis Méndez contó cómo sobrevivió al ataque del que fueron objeto los estudiantes en Iguala el pasado 26 de septiembre, y cómo se llevaron a sus 43 compañeros.
Méndez Pérez y Flores Vázquez insistieron en la necesidad de que el gobierno federal abra nuevas líneas de investigación que incluya la actuación del Ejército y del ex gobernador de Guerrero Ángel Aguirre Rivero, y advirtieron que se ha iniciado una revolución de carácter irreversible, encaminada realmente a cambiar la situación en el país.
En Chiapas, una delegación integrada por 14 personas, entre normalistas y padres de los desaparecidos, arribó a Acteal para participar en las actividades conmemorativas del 17 aniversario del asesinato de 45 indígenas, ocurrido en esa comunidad tzotzil el 22 de diciembre de 1997.
Venimos para compartir nuestra situación e informar un poco lo que estamos viviendo como familiares, afirmó Melitón Ortega, padre de Mauricio, uno de los 42 estudiantes que continúan en calidad de desaparecidos.
Ortega lamentó que la tragedia de Acteal es parecida a la nuestra, no tiene diferencias porque es el mismo Estado mexicano el que cometió ese asesinato hace 17 años; por tanto vamos a decirle a la gente que exigimos también la justicia para nuestros familiares caídos más los que están desaparecidos al día de hoy.
Agregó que nuestra exigencia al Estado sigue siendo la presentación con vida de los desaparecidos, que haya justicia para los cuatro jóvenes asesinados, la reparación integral del daño, que se abra otra línea de investigación en contra del 27 batallón del Ejército Mexicano que está en Iguala y que se investigue al ex gobernador Ángel Aguirre Rivero y se le encarcele, porque también tiene responsabilidad.
Acompañado por integrantes del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba), Ortega manifestó que el gobierno ha pretendido que se enfríe el tema de Ayotzinapa y que pierda interés en estos días festivos; ha hecho una campaña para que los ánimos se vayan bajando, pero nuestro ánimo está vigente y seguimos insistiendo en que se haga justicia, que se esclarezcan los hechos. Para nosotros no hay vacaciones, no hay Navidad ni Año Nuevo, estos días son de lucha.

domingo, diciembre 21, 2014

Donativos para #Ayotzinapa


Solidaridad desde Buenos Aires, domingo 21, 18 hrs.


Acción por Ayotzinapa: 26 de diciembre, 16 hrs.


Ayotzinapa y Tlatlaya reflejan que los abusos no son hechos aislados

  • Hay una pauta de violencia generalizada y sistemática, dicen activistas
  • No hay acciones en este gobierno para frenar las violaciones a derechos humanos
Fernando Camacho Servín
 
Periódico La Jornada
Domingo 21 de diciembre de 2014, p. 9
La situación de derechos humanos en México en 2014 fue una de las más complejas de los años recientes, en gran medida por los casos de Ayotzinapa y Tlatlaya, los cuales reflejaron que este tipo de abusos no son hechos aislados, como suelen afirmar las autoridades, sino muestras de una pauta de violencia generalizada y sistemática.
Así lo indicaron activistas de organizaciones sociales, quienes lamentaron que a dos años de iniciado el gobierno de Enrique Peña Nieto, todavía no haya acciones para frenar abusos graves de derechos humanos, como desapariciones forzadas, tortura y ejecuciones extrajudiciales, ni se lleve a la justicia a los responsables de dichos actos.
Santiago Aguirre, subdirector del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, indicó que 2014 fue un año marcado por la ejecución de por lo menos 12 personas el 30 de junio en Tlatlaya, estado de México, y los ataques del 26 y 27 de septiembre contra normalistas de Ayotzinapa, que dejaron cuatro estudiantes muertos y 43 desaparecidos.
Desde luego que este tipo de actos ya ocurrían antes, pero la dimensión de los dos casos generó una visibilidad renovada de la grave crisis de derechos humanos que arrastra México desde hace algunos años. A partir de ambos, buena parte de la sociedad mexicana toma conciencia y al mismo tiempo se resquebraja la imagen que este gobierno había tratado de formar en el extranjero, señaló.
Estos dos sucesos marcan un punto de inflexión en la manera en que México es visto a nivel internacional, pero no son hechos espontáneos, sino que ya antes habían ocurrido otros similares. No aparecieron de la nada: forman parte de muchos otros donde tampoco ha habido justicia, verdad ni reparación del daño, agregó.
Impacto mediático
En la actual administración, dijo Aguirre, ha habido algunos aspectos positivos, como la promulgación de la Ley General de Víctimas, la reforma al fuero militar y la liberación de presos que habían enfrentado procesos judiciales irregulares, pero todo ello no se ha traducido en modificar las causas estructurales del patrón de violencia e impunidad que vive el país.
Por su parte, José Antonio Guevara, director de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, estimó que las violaciones a las garantías básicas continuaron ocurriendo en 2014 de una forma similar a la de años pasados, aunque coincidió en que los hechos de Tlatlaya y Ayotzinapa tuvieron un impacto especial.
Este año se caracterizó por estos dos acontecimientos, que fueron muy importantes mediáticamente, pero la constante de todas formas siguió siendo la impunidad. No hay sentencias relevantes en casos de desaparición forzada, por ejemplo, y sigue habiendo un récord muy negativo por los altos índices de pobreza y marginación en el país, lamentó.
La única buena noticia de 2014 fue la no relección de Raúl Plascencia Villanueva en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Además de ello, el gobierno de Peña Nieto ya no exalta la violencia, como hacía Felipe Calderón, y eso es algo digno de reconocerse. Pero eso no se ha traducido en el castigo a los responsables de miles de delitos, enfatizó.
En el mismo sentido, organizaciones como Amnistía Internacional, Human Rights Watch y el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos alertaron en diversos informes que durante este año siguieron ocurriendo en México diversas violaciones graves, como desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y tortura, en un clima de total impunidad.

El gobierno federal suspendió la búsqueda de los 42 normalistas: centro Tlachinollan

  • Se espera la llegada del grupo de expertos de la CIDH para apoyar las labores
  • Los padres solicitarán ayuda de la policía comunitaria de Guerrero para continuar el rastreo
Sergio Ocampo Arista
Corresponsal
Periódico La Jornada
Domingo 21 de diciembre de 2014, p. 11
Chilpancingo, Gro.
El coordinador del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, informó que se espera la llegada del grupo de expertos en diversas áreas que enviará la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para apoyar en la búsqueda de los 42 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa que están desaparecidos desde el 26 de septiembre en Guerrero.
En entrevista telefónica confirmó que el gobierno federal suspendió las labores de búsqueda de los alumnos en las inmediaciones de Iguala, y señaló que los especialistas de la CIDH revisarán en qué situación están las averiguaciones y los protocolos de indagaciones.
Indicó que quienes sí están trabajando en el terreno de las investigaciones son los peritos y antropólogos forenses argentinos, quienes se han mantenido muy en reserva, en espera de los resultados de las indagatorias (de algunos restos) que se realizan en un laboratorio de Austria, sobre todo para el tema de los restos.
Barrera Hernández mencionó que por ahora los especialistas argentinos continúan trabajando y colaborando en las investigaciones que realiza la Procuraduría General de la República(PGR), aunque admitió que hasta el momento no ha habido avances en éstas: continuamos igual.
Destacó también que en lo que queda del año, los padres trabajarán en las acciones de rastreo de los normalistas que realizan diversos sectores de la sociedad. En particular se trabaja en solicitar apoyo a la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Ciudadana(CRAC-PC), para continuar con la búsqueda.
Los progenitores, recalcó, se han percatado de que las autoridades han perdido interés en la indagatoria y en el compromiso de dar cumplimiento al plan de búsqueda que se había diseñado, por eso se mantienen firmes en su postura en la búsqueda de sus hijos.
Por eso estamos en la expectativa y en espera de los expertos de la CIDH, que confiamos lleguen lo más pronto posible, para que nos den opiniones y recomendaciones sobre cómo se están enfocando las investigaciones y, de hecho, la misma búsqueda de los 42 normalistas, precisó.
El pasado 22 de noviembre, Vidulfo Rosales, abogado del centro Tlachinollan, informó que se propondría la participación de 10 expertos de la CIDH, entre ellos el argentino Ariel Dubovsky; la guatemalteca Claudia Paz; el chileno Roberto Garretón y el peruano Gino Costa.
Barrera Hernández lamentó que el gobierno federal haya suspendido las labores de búsqueda: Ha sido muy limitada su participación, por eso los mismos papás han visto que todo depende de que haya alguna propuesta o iniciativa (del gobierno), y prácticamente es mero formalismo de cubrir el compromiso ante un planteamiento muy concreto.
Reprochó que la Federación no cuente con ningún plan de búsqueda, mucho menos una estrategia mucho más integral de cómo llevarla a cabo. Por eso los papás de los 42 jóvenes están realizando su propio trabajo.
Dijo que ante el proceder del gobierno federal, los paterfamilias buscan nuevas rutas, entre ellas el apoyo de organizaciones sociales como la policía comunitaria, ya que con ellos se puede hacer un trabajo mucho más profundo, más minucioso, sobre todo en el terreno.
Aseguró que la propuesta de los padres de los 42 desaparecidos es hacer recorridos en lugares de difícil acceso, sobre los que han tenido información, donde haya presencia de personas que pudieran tener a sus hijos.

sábado, diciembre 20, 2014

HOY: Solidaridad desde Vancouver


Spencer Tunick dedica desnudo masivo a los 43 normalistas desaparecidos

  • La toma fue realizada en el reciente Festival de La Calaca en San Miguel de Allende
  • Las mujeres participantes permanecen tiradas de espaldas, de costado o arrodilladas sobre la calle, la banqueta y el borde de una fuente
  • No podía sacar de mi cabeza estas matanzas, así que creé una propuesta que alude a la muerte, dice el artista neoyorquino a La Jornada
Merry MacMasters
 
Periódico La Jornada
Sábado 20 de diciembre de 2014, p. 5
En la instalación Sendero de los redimidos que el artista neoyorquino Spencer Tunick, famoso por sus fotografías de masas humanas desnudas, realizó para el reciente Festival La Calaca, en San Miguel de Allende, Guanajuato, una de las últimas tomas fue hecha pensando en los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, desaparecidos hace casi tres meses en Iguala, Guerrero.
Con la finalidad de desarrollar el proyecto concebido en torno a las celebraciones del reciente Día de Muertos, Tunick convocó a un centenar de mujeres que se reunieron a las 5:30 de la madrugada el pasado 30 de octubre para la sesión fotográfica que empezó a las 6:55 horas.
No obstante el frío matinal, un largo collar de flores de cempasúchil sería el único adorno de las participantes.
La primera locación fue en la calle de Aldama. De allí el grupo se trasladó dos cuadras a Diez de Sollano, donde Tunick hizo varias tomas, primero con sus modelos de frente, luego con las guirnaldas alzadas, después arrodilladas a manera de ofrenda por México. También de espaldas.
Como si estuvieran muertas
En la tercera locación, la plaza de toros en la calle de Recreo, Tunick instruyó: Vamos a crear un altar con personas acostadas y encimadas, arrodilladas y paradas. Relajadas, pero sin sonreír.
Al respecto, se realizaron dos tomas sobre el piso de tierra suelta del toreo y una tercera en las gradas blancas de la plaza, con las participantes de pie y algunas sentadas sobre la barda.
Aunque siempre se había hablado de cuatro locaciones, al finalizar el trabajo en el toreo dio la impresión que todo había terminado, pero no.
A la salida de la plaza taurina, el artista les recordó el último estudio, pero con la advertencia de sólo querer a las que se desvestían con rapidez. Aclaró que no tenía nada de malo hacerlo con lentitud, pero para la última sesión no iba a funcionar.
Las mujeres participantes –muchas sin saber a dónde se diri-gían– avanzaron por Recreo hasta dar vuelta en Correo, la calle más empinada de San Miguel de Allende. De nuevo vuelta a la derecha en Barranca hasta llegar a Garita. Para esas horas la ciudad ya estaba en plena acción matutina.
En Garita hay una hermosa fuente en la mera esquina. Para la primera toma, el artista indicó a las mujeres que se acostaran alrededor de la fuente, como si estuvieran muertas. ¿Por qué les hizo esa observación?
A siete semanas de distancia, Tunick explica a La Jornada que no tenía en mente realizar esa toma. En el contacto que hizo llegar a este diario, las mujeres permanecen tiradas de espaldas, de costado o arrodilladas sobre la calle, la banqueta y el borde de la fuente.
Algunas tienen los ojos cerrados, otras, abiertos o con la mirada perdida. En la primera sesión, en la calle de Aldama, el artista les había pedido no sonreír, sino mostrar una cara serena: Estamos aquí para crear una obra de arte, no se trata de una protesta o una fiesta. Para la toma de Garita las mujeres estaban entre entumidas, cansadas y distraídas, sensaciones que transmiten los cuerpos y los rostros.
No iba a pedir a las participantes que posaran en esa posición, sin embargo, no podía sacar de mi cabeza las matanzas. Así que creé esta propuesta que alude a la muerte, expresa el artista, quien acaba de arribar a Nueva York, procedente de Moscú, donde presentó una exposición individual con motivo de los 10 años de la Galería RuArts.
Impactado por la desaparición forzada de los normalistas guerrerenses, Spencer Tunick realizó esta toma en San Miguel de Allende, Guanajuato, donde las participantes sólo llevaban guirnaldas de cempasúchil. El contacto de la foto fue obsequiado por el artista neoyorquino a La Jornada

Alaba Raúl Vera conducta de padres de desaparecidos


Leopoldo Ramos
Corresponsal
Periódico La Jornada
Sábado 20 de diciembre de 2014, p. 11
Saltillo, Coah. Raúl Vera López, obispo de Saltillo, dijo a familiares de desaparecidos: Ustedes no se han quedado en una especie de diapositiva del terror, impávidas y sin poderse mover, contemplando el dolor que les embarga y la tragedia de no haber visto volver a sus hijos, hijas, esposos. Para ustedes cada día despierta una esperanza. Al participar en el panel Los desafíos para encontrar a las personas desaparecidas, organizado por la asociación civil Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila (Fuundec), que este viernes cumplió cinco años de su creación, el prelado continuó: Ustedes son parte de muchas conciencias que a través de mucho sufrimiento en Coahuila y en todo México están entendiendo que sin nuestra participación la sociedad no camina. Describió a los familiares de desaparecidos como un signo de que se ha adelantado; que los mexicanos ya no permitamos que en este país sucedan cosas como ésta. Ustedes, que tienen que superar el dolor e incluso el vivir en una constante indignación, han hablado de alegría, esto es una esperanza para este país, son la clase de personas que le pueden dar una historia diferente.

Ayotzinapa en Ecatepec


viernes, diciembre 19, 2014

Padres de normalistas protestan frente al 27 batallón de infantería

  • Insisten en que la autoridad presente vivos a los 42 alumnos desaparecidos
  • El Centro Tlachinollan exige investigar posible omisión de las fuerzas federales
Foto
Padres de los 42 estudiantes normalistas desaparecidos se manifestaron frente a las instalaciones del 27 batallón de infantería del Ejército Mexicano en Iguala, GuerreroFoto Lenin Ocampo
Sergio Ocampo y Héctor Briseño
Corresponsales
Periódico La Jornada
Viernes 19 de diciembre de 2014, p. 5
Los padres de los 42 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, desaparecidos el 26 de septiembre pasado en Iguala, Guerrero, efectuaron una protesta frente a las instalaciones del 27 batallón de infantería, ubicado en esa ciudad, y exigieron la presentación con vida de sus vástagos.
Los contingentes de padres llegaron ayer a las instalaciones militares procedentes de la Normal de Ayotzinapa después del mediodía y gritaron consignas hasta las 16 horas, cuando concluyó la protesta.
Nerviosos, decenas de soldados corrían de un lado hacia otro y finalmente se colocaron en fila para impedir el acceso de los manifestantes al cuartel, quienes lograron ingresar unos cinco metros en las instalaciones.
Una madre clamó: Ayúdanos, Señor; muéveles el corazón para que entreguen a nuestros hijos. Frente a los militares –unos guardaban silencio mientras otros reían–, gritó entre sollozos: ¿Qué haría su madre o su padre si a ustedes los hubieran desaparecido los policías y los soldados? Moverían cielo, mar y tierra, ¿no?
Queremos a nuestros hijos en sus hogares
Una anciana dijo a los uniformados: Somos muchísimas madres llorando por nuestros hijos; los queremos en nuestros hogares, en las escuelas, en esta Navidad. ¿Les gustaría que alguno de sus hijos fuera el 44?
A unos 50 metros de los padres estaban apostados casi cien elementos de la División de Gendarmería de la Policía Federal, equipados con escudos y toletes. Una mujer gritó a los soldados: Aquí estamos, sin armas, venimos a morir; ustedes están armados, ustedes nos matarían, pero si me matan de todos modos ya me mataron, ya no tengo corazón.
Vidulfo Rosales Sierra, abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, dijo que con la protesta frente al 27 batallón de infantería en Iguala se reclamó la postura omisa del Ejército Mexicano el pasado 26 de septiembre. Es la primera de una serie de movilizaciones que llevarán a cabo los padres de familia en la entidad y diversas partes del país, incluso en Estados Unidos.
Además, exigió al presidente Enrique Peña Nieto que se abran nuevas líneas de investigación que incluyan al Ejército Mexicano y en general a las fuerzas federales, porque estuvieron en los hechos y tienen importantes datos. Deben explicar qué hicieron durante las cinco horas que duró la represión contra los estudiantes de Ayotzinapa y por qué no intervinieron.
Rosales Sierra lamentó la postura de los empresarios de Acapulco, que culpan de la baja en la afluencia turística al movimiento social. Ayer hubo 11 muertos en el puerto y los empresarios no dijeron nada. En esta lógica pareciera que hay que meter a la cárcel a los que protestan y a los que matan no. La clase patronal asume una actitud hipócrita y no dice nada al respecto.
Destacó que la imagen de Guerrero y las afectaciones que padece obedecen a diversas causas, como la pobreza y el desempleo, pero el crimen organizado está intacto, los empresarios debieran tener una estrategia clara para estos casos y no culpar al movimiento.
En tanto, unos 35 integrantes del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa La Parota, del Movimiento Popular Guerrerense y del Frente Único de Normales Públicas del estado de Guerrero tomaron casi cinco horas la caseta La Venta, donde empieza la Autopista del Sol, y cobraron 50 pesos a los automovilistas para permitirles circular. Argumentaron que la cooperación es para mantener vivo el movimiento y para ayudar a nuestros hermanos de Ayotzinapa.

jueves, diciembre 18, 2014

Marchan cientos en el sur del DF con padres de normalistas desaparecidos

  • La lucha va a continuar; el gobierno sólo nos ha dado omisiones, insisten
  • El pueblo organizado no va a olvidar el agravio de Ayotzinapa, dice una activista a los guerrerenses
Fernando Camacho Servín
 
Periódico La Jornada
Jueves 18 de diciembre de 2014, p. 19
Cientos de personas realizaron ayer una marcha de las inmediaciones de la estación Universidad del Metro a la iglesia Del Cristo, en la colonia Pedregal de Santo Domingo, delegación Coyoacán, para sumarse a los reclamos de justicia y verdad de los padres de los normalistas de Ayotzinapa desaparecidos tras los hechos violentos del 26 y 27 de septiembre pasado.
Alrededor de las 6 de la tarde, habitantes de varias colonias de la zona –entre ellas Santo Domingo, Ajusco, Ruiz Cortines, Santa Úrsula y Díaz Ordaz– dieron la bienvenida a un grupo de padres de los estudiantes agredidos, quienes arribaron a la esquina de Ahuanusco y Aile en medio de vivas y aplausos.
En la vanguardia de la marcha se ubicaron Adán Abraján de la Cruz, Mauricio Ortega Valerio, Bernardo Flores Alcaraz y Julio César López Patolzin, quienes portaron fotografías de sus hijos desaparecidos, seguidos por decenas de personas que llevaban figuras de papel con las imágenes de Emiliano Zapata y Francisco Villa.
Luego de transitar por calles como Pascle, Xochiapan y Canahutli, la caminata llegó al Centro de Artes y Oficios de la Unión de Colonos de Santo Domingo, donde hicieron la primera escala.
Ahí, el padre de uno de los jóvenes desaparecidos enfatizó que la lucha de los familiares de los normalistas va a continuar, y lamentó que lo único que el gobierno nos ha dado son omisiones en su labor de investigar y esclarecer el caso.
Frente a la primaria Samuel Delgado Moya, en la esquina de Papalotl y Escuinapa, los asistentes a la marcha hicieron una segunda parada, donde otro de los padres reiteró su exigencia de que el gobierno les entregue vivos a sus hijos y manifestó que el fenómeno de las desapariciones forzadas no sólo ocurre en Guerrero, sino en todos los estados del país.
Al llegar a un costado de la iglesia Del Cristo, en la esquina de Jilotzingo y Copal, los familiares de los estudiantes de Ayotzinapa reiteraron ante cientos de personas su demanda de que el gobierno esclarezca el paradero de sus hijos, los presente con vida y castigue a los responsables del ataque ocurrido en Iguala.
En nombre de los habitantes de los Pedregales, una activista, que sólo se identificó como doña Fili, dio la bienvenida a los padres de los normalistas; subrayó que el pueblo organizado no va a olvidar el agravio de Ayotzinapa, como no ha olvidado otras ofensas históricas, y regaló a los familiares de los jóvenes una piedra del volcán Xitle, como ofrenda simbólica de solidaridad.

Ayotzinapa, revulsivo para Adán Cortés

Foto
Adán Cortés Salas, en la entrevistaFoto Marco Peláez
Emir Olivares Alonso
 
Periódico La Jornada
Jueves 18 de diciembre de 2014, p. 21
Hijo de una familia trabajadora en una colonia cercana al Metro Xola, en la ciudad de México, Adán Cortés –el mexicano de 21 años que irrumpió en la ceremonia del Premio Nobel de la Paz– señala que antes de los hechos contra los normalistas de Ayotzinapa era un joven normal, al que sólo le preocupaba ir a la escuela, obtener buenas notas y disfrutar del reventón. No estaba muy involucrado en la realidad del país, acepta.
Al ver la reacción de su padre, quien lloró luego de asistir a una de las marchas de solidaridad con los normalistas, Cortés comenzó a cuestionarse por qué había tanta indignación social y se adentró en el caso Iguala.
En entrevista con La Jornada, detalla que para hacerse de más información acudió a las redes sociales, que regularmente usaba para divertirse y subir selfies. “Me pregunté: ‘¿Qué está pasando con mi país?’ Eran chavos de mi edad”.
Un cumpleaños distinto
Esto lo convenció de que debía celebrar su cumpleaños, el 5 de noviembre, de manera distinta. En lugar de citar a sus amigos en un bar, asistió a una marcha de solidaridad con los normalistas.
La fortuna llevó a este estudiante de relaciones internacionales en la UNAM con 9.2 de promedio –quien hizo en escuelas públicas la mayor parte de sus estudios– a Europa. Hace unos meses visitó Cuba y ahí conoció a personas de Noruega, España y otras naciones. Sus nuevos amigos noruegos trabajan en una aerolínea y lo apoyaron con el viaje.
Aterrizó en Oslo el 26 de noviembre –previamente estuvo en Costa Rica, donde se sumó a una acción de solidaridad por Ayotzinapa– y fue dos días antes de la ceremonia del Nobel de la Paz cuando se le ocurrió manifestarse públicamente para que los medios internacionales y el mundo voltearan a ver lo que pasa en México.
Logró entrar sin contratiempos. Lo intentó primero como reportero, pero desistió al no tener acreditación; entonces se formó con los invitados y esquivó la mesa de entrega de las invitaciones. La bandera mexicana que llevaba se le cayó y un policía la recogió y se le acercó, pero sólo para devolvérsela sin mayores cuestionamientos. El resto de la historia se conoce desde aquel día.
Tras cobrar atención mediática internacional, tiene claro que su vida no será la misma y asegura que tratará de generar redes para que jóvenes desinteresados en la política nacional, como él lo estaba, transformen esa visión. Por el momento sabe que puede empezar a través de las redes sociales, aunque acepta que aún no concibe algún otro plan.
Quiero que los familiares de los normalistas, a quienes deseo conocer, sepan que lo sucedido con sus hijos no es en vano. En mi caso y en el de muchas otras personas nos ayudó a despertar, a hacer conciencia para decir ya basta.

miércoles, diciembre 17, 2014

Foto: Colocan árbol por Ayotzinapa en el Hemiciclo a Juárez


Redacción AN 
El martes, organizaciones sociales instalaron el árbol "Verdad, Justicia y Paz por Ayotzinapa" en el Hemiciclo a Juárez, del DF. Por otra parte, Felipe de la Cruz, padre de uno de los normalistas desaparecidos, comentó ayer: "Si no tenemos navidad, tampoco ellos (el gobierno) van a tener navidad. Si no tenemos año nuevo, tampoco ellos van a tener año nuevo porque nosotros vamos a seguir en acción. A pesar de las amenazas, acciones violentas que han generado, nosotros ya no les tenemos miedo a la represión, ya hasta el miedo se llevaron y nos dejaron el coraje y la rabia y la energía para seguir buscando a los jóvenes”.

“Encubre PGR a federales y militares”, acusan padres de normalistas

Padres de los normalistas ofrecieron hoy una rueda de prensa en el DF. Foto: Benjamín Flores
Padres de los normalistas ofrecieron hoy una rueda de prensa en el DF.
Foto: Benjamín Flores
MÉXICO, D.F. (apro).- Padres de familia de normalistas de Ayotzinapa acusaron a la Procuraduría General de la República (PGR) de encubrir a efectivos de la Policía Federal (PF) y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en los hechos registrados en Iguala, Guerrero, el 26 y 27 de septiembre pasados que culminaron con la muerte de seis personas, una veintena de heridos y 43 estudiantes desaparecidos.
En rueda de prensa, en la que fijaron su postura frente a las agresiones del domingo pasado por parte de elementos de la PF en Chilpancingo, los padres de familia y sus representantes legales exigieron a la PGR abrir una línea de investigación sobre la participación de las fuerzas federales en los hechos ocurridos en Iguala, como lo denunciaron en su momento los sobrevivientes y ahora la revista Proceso con un reportaje en el que aporta evidencias documentales y testimoniales que le dan un giro a la versión oficial.
Felipe de la Cruz, vocero de los padres de familia, recordó que desde que tuvieron contacto con el procurador Jesús Murillo Karam y con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, los afectados solicitaron que se “abriera una línea directa de investigación”, luego de que testimonios rendidos por estudiantes señalaron que elementos del 27 Batallón de Infantería los desalojaron de un hospital privado, donde llevaron a uno de sus compañeros herido de bala por disparos de la policía.
Después de deplorar la “insensibilidad” del presidente Enrique Peña Nieto, “que ni siquiera llamó al papá de Alexander Mora para darle el pésame porque identificaron a su hijo”, De la Cruz advirtió que los padres de los desaparecidos no quieren que con este caso pase como con Tlatlaya, donde “ya nadie habla de esa masacre”.
Y es lo que pretenden las autoridades, “que pase el tiempo y se olvide como muchos crímenes cometidos por el Estado (…) pero en este caso, el Ejército, la Policía Federal, la policía de Iguala, el exgobernador (Ángel) Aguirre y el mismo presidente tienen que dar cuentas claras de lo ocurrido en Iguala”, advirtió el portavoz.
Mario González, otro de los padres agraviados, acusó que el gobierno federal “está protegiendo” a los elementos de las fuerzas federales que participaron en los ataques armados en Iguala.
“Tenemos pruebas y exigimos que se abra una investigación contra el Ejército y los elementos que les quitaron los celulares a los muchachos; no sé por qué en vez de investigar, los están protegiendo”, alertó.
David Flores Maldonado, representante de los estudiantes de Ayotzinapa, puntualizó que “desde el principio” denunciaron la “participación directa e indirecta” de policías federales y militares en los hechos, y que incluso se pidió al Senado su colaboración para que la PGR abriera una línea de investigación por ello, y “no sólo porque instalaron retenes en Iguala, también por su negligencia, al impedir que se atendiera médicamente al compañero Edgar Andrés, cuyo estado de salud era grave”.
Al señalar que las mesas de diálogo con el gobierno federal se encuentran suspendidas luego de las agresiones de policías federales en Chilpancingo, Vidulfo Rosales, abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, destacó que, de investigarse a los militares, se abriría la posibilidad de ampliar la búsqueda de los 42 jóvenes en instalaciones castrenses.
Santiago Aguirre, abogado del Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez (Centro Prodh), resaltó que además de la vertiente sobre la participación directa del Ejército la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre, la PGR está obligada a indagar sobre “la información que tenía de la manera en que el ayuntamiento de Iguala empezó a vincularse con esquemas de la delincuencia organizada, que es una línea de investigación no agotada”.
Incluso, advirtió que “pretender que los vínculos de los Guerreros Unidos y el Estado se agotan en el municipio de Iguala y la familia de Abarca y de su esposa es demasiada ingenuidad; sin duda que se trata de redes de complicidad mucho más extendidas, más allá del municipio de Iguala y que involucran a autoridades del Ejecutivo y del Legislativo estatales y que, sin dudas, tienen ramificaciones hacia el gobierno federal”.
Sobre las agresiones sufridas el domingo a manos de policías federales, Rosales señaló que esta situación fue notificada a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), organismo que otorgó medidas cautelares para los desaparecidos y sus familiares, así como para los estudiantes de la Escuela Normal Rural Isidro Burgos.
Felipe de la Cruz y Mario González reprocharon al gobierno de Peña Nieto que recurra a la fuerza y a la descalificación en un intento por acallar el movimiento por la búsqueda de los 42 jóvenes desaparecidos.
Desde Tixtla, Guerrero, donde se encuentran las instalaciones de la Normal Rural, unos 50 familiares y estudiantes acudieron a la Ciudad de México para fijar su postura frente a las agresiones que dejaron 14 normalistas heridos, entre ellos un estudiante de la UNAM, Ernesto Cruz Flores, lesionado en el rostro por el impacto de un proyectil de gas lacrimógeno.
Familiares y abogados exigieron al gobierno de Peña Nieto frenar la estrategia de “mano dura”, expresada no sólo en los hechos del domingo 14, sino en “las declaraciones del secretario de la Marina, Vidal Soberón, quien el Día Internacional de los Derechos Humanos (miércoles 10) dijo que los padres de familia eran manipulados”, recordó Rosales.
La “mano dura” también se expresa en los reportes del Cisen filtrados a la prensa y que vinculan a Abel Barrera, director de Tlachinollan, con grupos guerrilleros, con lo que “se ha tratado de descalificar a los abogados que ni siquiera nos cobran”, acusó Mario González.
Abogados, padres de familia y estudiantes exigieron el cese de esta política y advirtieron que proseguirán con las movilizaciones hasta la presentación con vida de los normalistas hasta ahora no localizados.

El gobierno pretende criminalizar a quienes exigen justicia: Tlachinollan

La gresca en Chilpancingo es parte de la estrategia, asegura
Foto
Familiares de los normalistas desaparecidos, el Comité Estudiantil de Ayotzinapa y organizaciones sociales manifestaron su postura ante la estigmatización y criminalización del movimiento solidario por el caso Iguala, en el Centro ProdhFoto María Luisa Severiano
Fernando Camacho Servín
 
Periódico La Jornada
Miércoles 17 de diciembre de 2014, p. 5
Los enfrentamientos ocurridos el domingo pasado en Chilpancingo entre policías y activistas solidarios con los normalistas de Ayotzinapa forman parte de una estrategia para perseguir y criminalizar a quienes exigen el esclarecimiento del caso y la aparición con vida de los jóvenes agredidos, señalaron familiares de los estudiantes y los abogados que los acompañan.
En conferencia de prensa, Vidulfo Rosales, del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, subrayó que desde hace varios días se cierne sobre el movimiento por la presentación con vida de nuestros desaparecidos una estrategia que busca perseguir y criminalizar a todos los colectivos que se solidarizan con los estudiantes.
Consideró que los choques ocurridos en la capital de Guerrero antes de que se llevara a cabo un concierto en solidaridad con Ayotzinapa es el más reciente de una serie de hechos represivos contra los padres y las madres de los normalistas.
Como parte de esa dinámica, recordó, las autoridades ya habían tratado de vincular a los jóvenes con el grupo delincuencial Los Rojos. Además, el Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional fichó a los abogados que acompañan a los familiares de las víctimas, y el secretario de Marina, Vidal Francisco Soberón Sanz, afirmó que los padres de los normalistas eran manipulados por grupos que sólo buscan intereses particulares.
Reiteró que lo ocurrido el domingo en Chilpancingo fue provocado por un grupo de policías en estado de ebriedad, que rompió las vallas del sitio donde se iba a realizar el concierto, y luego se presentó como víctima de las agresiones de maestros.
Es una clara provocación de la Policía Federal para criminalizar y endurecer la política represiva y dar una salida violenta al conflicto. Ahora tienen el pretexto perfecto para reprimir a gran escala, advirtió Rosales.
Por otra parte, el abogado exigió que las autoridades exploren la línea de investigación según la cual la Policía Federal y el Ejército tuvieron un papel activo en las agresiones contra los normalistas el pasado 26 y 27 de septiembre, como publicó la revista Proceso.
Felipe de la Cruz, padre de uno de los 43 normalistas desaparecidos, sostuvo que “es claro que el gobierno federal busca desestabilizar de una u otra manera este movimiento (…) Hoy nos damos cuenta de que nos está utilizando para intimidar a todas las organizaciones sociales que están en búsqueda de los jóvenes, porque  no ha podido desmembrar el movimiento y está cayendo en la desesperación”.
De la Cruz afirmó que si el objetivo del gobierno federal es cerrar el caso, los padres y las madres de los jóvenes están dispuestos a seguir buscando a sus hijos de forma independiente.
Si creen que al cerrarlo nos vamos a sentar, no va a haber vacaciones para nosotros y no las tiene que haber para ellos. Si no tenemos Navidad ni Año Nuevo, tampoco ellos lo van a tener porque vamos a seguir en la acción. Ya no tenemos miedo a la represión, nos quitaron hasta eso y nos dejaron la rabia y la energía para seguir buscando, enfatizó.
De igual forma, aseveraron que los contactos con las autoridades están suspendidos por el momento y lamentaron que el presidente Enrique Peña Nieto sea insensible ante el dolor de los padres, como lo demuestra el hecho de que nunca llamó a los familiares de Alexander Mora Venancio, el normalista cuyos restos fueron identificados por un laboratorio en Austria.

martes, diciembre 16, 2014

El Correo Ilustrado: Consternados por agresión policiaca en Chilpancingo

Consternados por agresión policiaca en Chilpancingo
A la población civil nacional e internacional, a las familias de los 43 estudiantes desaparecidos, a los normalistas de Ayotzinapa, organizaciones civiles y de derechos humanos. Como comunidad artística expresamos consternación y rechazo a los hechos ocurridos el 14 de diciembre en Chilpancingo, Guerrero, donde estudiantes de la Normal Isidro Burgos y familiares de los 43 normalistas desaparecidos en Ayotzinapa, fueron agredidos por policías ebrios y vestidos de civiles, durante los preparativos para el concierto Una luz en la oscuridad.
Consideramos lo sucedido ese día como afrenta, no sólo contra los estudiantes, sino contra todos los civiles, misma que 70 días se ha manifestado, haciendo de la exigencia de justicia un clamor nacional, ante un sistema corrupto que pretende seguir impune a toda costa.
Exigimos que se castigue a los policías que atentaron contra los jóvenes, madres, padres y familias de los desaparecidos. Que las autoridades asuman los costos médicos de las personas heridas y reparación de los daños. Que el Estado mexicano deje de acosar a las familias y jóvenes y criminalizar la protesta social.
Nos faltan 43. Su aliento es nuestra voz. Su espíritu nuestra fuerza. ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!
Asamblea de la Comunidad Artística: Ofelia Medina, Begoña Lecumberri, Comité Cerezo, El Grito Más Fuerte, Las Reinas Chulas, Julieta Egurrola, Damián Alcázar, Dolores Heredia, Jesusa Rodríguez, Liliana Felipe, Amanda Schmelz, Úrsula Pruneda, Hebe Rosell, Humberto Robles, Pilar Ixquic Mata, Carmen Huete, Francesca Guillén, Claudia Aguirre, Teresa Zacarías, Luz Emilia Aguilar Zinser, Martín López Brie, David Gaitán, David Hevia Garibay, Martín Acosta, Antonio Zúñiga, Jaime Chabaud, Verónica Langer, Enrique Singer, Natassja Ybarra, Óscar Tagle, Leonora Cohen, Tito Vasconcelos y 79 firmas más

Rechazo absoluto por los hechos ocurridos el 14 de diciembre

A la población civil nacional e internacional
A las familias de los 43 estudiantes desaparecidos y a los estudiantes normalistas de Ayotzinapa
A los medios de comunicación, organizaciones civiles y de Derechos Humanos

Como comunidad artística, expresamos nuestra consternación y rechazo absoluto por los hechos ocurridos el 14 de diciembre de 2014, en Chilpancingo, Guerrero, donde estudiantes de la escuela Normal Rural Isidro Burgos y familiares de los 43 normalistas desaparecidos en Ayotzinapa, fueron agredidos por policías vestidos de civil y en estado de ebriedad, durante los preparativos para el concierto: “Una Luz En la Oscuridad”.

Consideramos lo sucedido ese día como una afrenta, no sólo contra los estudiantes, sino contra toda la población civil, misma que por más de 70 días se ha manifestado, haciendo de la exigencia de justicia un clamor nacional, ante un sistema corrupto que pretende seguir impune a toda costa.

Exigimos:
- Que se castigue a los policías que atentaron contra los jóvenes, madres, padres y familias de los desaparecidos.
- Que las autoridades asuman los costos médicos de las personas heridas y reparación de los daños.
- Que cese el acoso a las familias y estudiantes, y que cese la criminalización de la protesta social por parte del Estado mexicano.

Hoy más que nunca nuestros ojos están en Ayotzinapa. Hoy más que nunca nuestro corazón está atento al llamado de nuestras y nuestros hermanos de Guerrero.
Nos faltan 43. Su aliento es nuestra voz. Su espíritu nuestra fuerza.

¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!

Memoria, reparación y justica
Asamblea de la Comunidad Artística
14 de Diciembre 2014

Ofelia Medina, Begoña Lecumberri, Comité Cerezo, El Grito Más Fuerte, Las Reinas Chulas, Julieta Egurrola, Damián Alcázar, Dolores Heredia, Jesusa Rodríguez, Liliana Felipe, Amanda Schmelz, Úrsula Pruneda, Hebe Rosell, Humberto Robles, Pilar Ixquic Mata, Carmen Huete, Francesca Guillén, Claudia Aguirre, Teresa Zacarías, Luz Emilia Aguilar Zinser, Martín López Brie, David Gaitán, David Hevia Garibay, Martín Acosta, Antonio Zúñiga, Jaime Chabaud, Verónica Langer, Enrique Singer, Natassja Ybarra, Óscar Tagle, Leonora Cohen, Tito Vasconcelos, Anís Rangel, Gabriela Murray, Leticia Pedrajo, Jorge Zárate, Daniela Schmidt, Jean Angelus Pichardo, Marianella Villa, Minerva Valenzuela, Enrique Galván, Alicia García Bergua, Paola Izquierdo, Verónica Bellver, Karina Félix Cruz, María de Lourdes González, Luis Miguel Martínez, Judith Inda, Fluir Revista de Danza Contemporánea, Joana Núñez, Building Bridges: Human Rights Vancouver, Ilán Liberman, Mariana León Lambarri, Verónica Escamez, Itala Schemlz, Irene Herner, Mariana Rodríguez, Alexandra Byerly, Jahel Palmero Alvarado, Paula Vrelly, Viridiana Olvera Lozada, Gerardo Sánchez, Laura Uribe, Wendy Berenice González Castellanos, Pablo Marín Vázquez, Alejandro Domínguez Corzo, Mario Roberto Uruñuela, Martín Becerra, Omar García, Pili Pala, Aída Lucia Verayaguilar, Luis Alanís, Olivia Barbosa, Yihan Isele Enríquez Romo, Gonzalo Guzmán, Ortos Soyuz, Patricia Meneses, Fabián Varona, Rosa María Zepeda, Juan Cabalero López, Aniremak Santos, Yojanna Nataschya Góngora Hernández, Rebecca Fuentes, Julio Maldonado, Iván Ariel, Sagrario Silva, José Carlos Cortés Sandoval, Gabriela Ávila Estrada, Inés López de Arriaga, Esther Mateos, Rosalba Gómez Rivera, Verónica Maldonado, Luis Francisco Escárcega Méndez, Yanet Miranda, Francia Castañeda, Karla Armendáriz, Alfredo Monsivais González, Fernando Sakanassi, Montserrat Ángeles Peralta, Misla barco, Hugo Mendoza Valdivieso, Mónica del Carmen, Stefanie Weiss, Eduardo Limón, Gabriela Núnez, Shaday Larios, Mar Ulrich de W, Erna López, Beatriz Salcedo-Strumpf, Marcela Uriarte, Natzielli Estrella González Gallardo, Carlos Walker Torres, Jovanny Espino, Mónica del Carmen Martínez, Shaday Larios, Elena Román, Irazú Díaz, Misha Arias de la Cantolla, Maia Halley, Morena González, francisco Rodríguez Mariscal, Rodolfo Guillén Huitzil, Florencia Gómez de Alba, Mahoalli Ortega Pierre, Isael Almanza, Joanna Larequi, Kostia Hernández, Anick Pérez,  Israel Rios Hernández, Ingrid Espejel, Lucero Mendizábal, Natalia Pérez Turner, Jorge Fratta, Eso que llaman noticia, Rebata Ramos, Pola Mejía Reiss, Omar Medina, Carolina Amador, Carmen Beato, Gisela Sandoval, Laura Lee, Yesica Abigail Silva Rios, Carlos Moctezuma, Leonardo Isahí Quintanilla, Teresita Lemas Campuzano, Gina Saldaña, Regina Orozco, Ramon Eduardo Ortiz Leon , Anahí Juárez, Poncho Figueroa, Álvaro Rodríguez, Camila Villegas, Mario Vallejo, Cuauhtémoc Lara Razo, Estefanía Ortiz, Florencia Ríos, Luis Maya, Omar Benjamín Palafox Quintana, Fabiola Elsa Beatriz Valtierra Orozco, Harif Ovalle, Shadé Rios, Adrián Hernández, Alan Uribe Villarruel,  Zamira Franco, Erandeni Durán Camacho, Samantha Salgado, Italia Aburto, Lucio Ernesto Herrera, Nallely Cardona, Dainzú Zacatelco Figueroa, Carmen Coronado

Vuela Toledo 43 papalotes con rostros de los estudiantes desaparecidos

lun, 15 dic 2014 20:22
Oaxaca, Oax., 15 diciembre. El artista plástico Francisco Toledo elaboró con la ayuda de trabajadores del Taller “Arte y Papel” de San Agustín Etla, 43 papalotes con los rostros de los estudiantes de la Escuela Normal Rural, Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero.
Niños de distintas escuelas y usuarios que cotidianamente visitan el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO) volaron los papalotes en el andador turístico, para exigir justicia por los estudiantes asesinados y desaparecidos.
El artista señaló que esta actividad se planeó desde hace una semana, sin embargo las cometas que se habían hecho no levantaban el vuelo por lo pesado del material, por lo que se decidió a reelaborarlos para que pudieran volar.
Video: Jorge A. Pérez Alfonso
Explicó que la idea de esta actividad surgió de su natal Juchitán, ya que en la región del Istmo de Tehuantepec se utilizan en la época de muertos para traer las almas de las personas que han fallecido.
En tal sentido, señaló que "si se les busca (a los estudiantes) bajo tierra, bueno también hay que buscarlos en los aires". El pintor agregó que esto no significa que él piense que ellos ya han fallecido y confió en que sigan con vida, por lo que exigió a las autoridades federales sean presentados de forma inmediata y regresados con sus familias, que es a donde pertenecen.
Reiteró en que lo ocurrido en Iguala, Guerrero con los estudiantes nunca debe ser olvidado, ya que son tragedias que jamás deben volver a ocurrir. En este contexto afirmó que "quienes piden que esto ya se supere son unos inconscientes". Esto en referencia al presidente Enrique Peña Nieto, quien en días pasados llamó a la sociedad mexicana a superar la crisis que se vive en la actualidad originada por estos hechos.
Francisco Toledo envió además su apoyo a los padres de los 43 normalistas a quienes reconoció por la lucha que han emprendido para exigir la presentación de sus hijos, además de la forma en la que han respondido a las agresiones y acusaciones que vienen desde el aparato gubernamental.
“Ellos han sido inteligentes y tienen razón, sin son manipulados ha sido por el dolor que la desaparición de sus hijos les ha ocasionado".

Los 43 presentes en Notre-Dame

Vilma Fuentes
C
omo si el cielo reclamase también por el crimen cometido en Ayotzinapa, cayeron torrentes de agua el atardecer del 12 de diciembre. De costumbre, año tras año, desde 1975, asisto a la misa en honor de la Virgen de Guadalupe. Se trata de una tradición iniciada por un grupo de mexicanos exiliados en Francia, quienes cooperaron para ofrecerle un altar en Notre-Dame.
De costumbre, los 12 de diciembre son helados, pero su frío es seco. Así, después de la misa, la celebración pagana tenía lugar en el atrio de la catedral de París. Los mariachis, después de los cánticos religiosos entonados frente al altar de la Virgen, interpretaban boleros y rancheras al gusto del público, el cual cantaba a gritos las palabras de las canciones, al mismo tiempo que, en un simulacro de baile, daba saltos entusiastas, sin gran ritmo pero con mucho calor. Algunas personas aprovechaban para ganar algo de dinero vendiendo tamales a los asistentes, quienes, en su añoranza de México, pagaban de cinco a 10 euros el suculento antojito.
Durante los primeros años de mi estancia en París, las misas del 12 de diciembre tenían lugar frente a la capilla lateral de la Virgen. Éramos 50, 100, 150 personas cuando mucho. Nos conocíamos, mal que bien, unos a otros. Así, después de canturrear y bailar al ritmo de los mariachis, nos dábamos cita en el restaurante de Yuriria Iturriaga, el único, después de todo, donde podían degustarse platos auténticamente mexicanos y no productos tex-mex y otras composiciones bastardas de nuestra cocina.
Después, pasado el milenio, las cosas cambiaron: en lugar de las misas frente a la capilla lateral, con unos cuantos asistentes conocidos, se ocupó todo el centro de la nave. La fiesta dejó de ser íntima y se volvió anónima. La celebración tomó los rasgos de las aglutinaciones donde los militantes se confunden con los mirones. Revoltura de creyentes, patriotas nostálgicos, turistas en busca de mexicanidad en un mundo extranjero.
Foto
Durante la misa del viernes 12, en la Catedral de Notre-Dame, aquí y allá fueron surgiendo las pancartas con el número 43 inscrito en ellas (de los normalistas de Ayotzinapa), unas pidiendo justicia, otras reclamando la verdad de las complicidades, el contubernio. Todo en silencio. Un silencio más sonoro que el de los gritos, el silencio de los muertosFoto Nicolás Jiménez
Prosiguió, sin embargo, la fiesta posterior a la misa en las afueras de la catedral de París. Podía helar, el entusiasmo y el patriotismo se imponían al frío seco del invierno.
El acto, este 2014, era como el de una crónica anunciada. El rito era un rito y nada podía ni podría cambiarlo. Íbamos a oír la misa y a remedar una fiesta mexicana en París, ahí, en las afueras de Notre-Dame. Todos gritando: ¡Viva México!, con ese patriotismo, o con las lágrimas del cocodrilesco patrioterismo, que parece aumentar con la distancia en las fechas apropiadas.
Hay, no obstante, un fenómeno inexplicable, y por ello más enigmático: la transmisión, más allá del Atlántico, del sentimiento de luto. Una opresión aplastaba, con su gravidez, el entusiasmo de los 12 de diciembre. La gente no se precipitaba para ganar lugar en las filas de sillas. Si el altar de la Virgen de Guadalupe era, como siempre, el más saturado de veladoras de la catedral, los creyentes dejaban su lugar casi con prisa a otros fieles. Y, al contrario de cada otro año, éramos menos. Esta ligera, casi imperceptible disminución podía atribuirse a la lluvia. Un aguacero caía sobre París.
De pronto, la opresión reinante se evaporó: aquí y allá fueron surgiendo las pancartas con el número 43 inscrito en ellas, unas pidiendo justicia, otras reclamando la verdad de las complicidades, el contubernio. Todo en silencio. Un silencio más sonoro que el de los gritos, el silencio de los muertos, ahí, en Notre-Dame.
“…en silencio/ como se hace la luz dentro del ojo…”, iluminados por los mensajes de las pancartas, tan pacíficas, tan amenazantes para el poder reinante, vuelto usurpador cuando no sabe responder, los asistentes a la tradicional misa del 12 de diciembre no pudieron cantar en el atrio de la catedral. ¿Los aguaceros lo impedían? No, el entusiasmo de ser mexicano, aunque en el extranjero, derriba cualquier obstáculo.
Lo que hubo fue una fiesta íntima: la seguridad de hacerse justicia.