miércoles, noviembre 11, 2009

Wilfrido Robledo Madrid será el nuevo titular de la Policía Federal


Estuvo relacionado en delitos y dirigió el operativo en Atenco

El almirante Wilfrido Robledo Madrid, quien fue jefe de la Agencia de Seguridad Estatal del estado de México (ASE) y encabezó el operativo policiaco en San Salvador Atenco, estado de México, en mayo de 2005, será el nuevo titular de la Policía Federal Ministerial, dependiente de la Procuraduría General de la República (PGR).

Funcionarios federales revelaron que el procurador Arturo Chávez Chávez designó con autorización presidencial a Wilfrido Madrid en sustitución de Nicandra Castro Escarpulli, quien llegó al cargo en marzo de este año.

La Policía Federal cuenta con aproximadamente 3 mil 500 integrantes y se encarga de realizar investigaciones, detenciones y consignaciones que le encomienda el Ministerio Público.

Robledo Madrid, cercano a Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad Pública federal, fue el encargado de dirigir el ingreso de la Policía Federal Preventiva a la UNAM en febrero de 2000 para poner fin a la huelga estudiantil, que se inició en abril de 1999.

Antes de ser funcionario en la ASE, Robledo Madrid fungió como comisionado de la PFP durante el sexenio de Ernesto Zedillo. Tiempo después de concluir su gestión fue investigado por la entonces Secretaría de la Contraloría, y en 2004 la Secretaría de la Función Pública dio a conocer la inhabilitación del almirante por cinco años.

De acuerdo con las investigaciones, Robledo Madrid apoyó la adquisición irregular de un avión Sabreliner, el cual tuvo un costo de 920 mil dólares. La aeronave fue comprada sin justificación fundada ni dictamen del comité de adquisiciones. Además, no se contaba con la autorización de la Secretaría de Hacienda para realizar la transacción.

Nueve servidores públicos fueron acusados penal y administrativamente por haber incurrido en delitos; sin embargo, la PGR lo exoneró, aun cuando la Secretaría de la Función Pública acreditó los señalamientos.

En 2005 fue contratado por el gobierno de Enrique Peña Nieto como director de la ASE. Supuestamente la inhabilitación sólo tenía efecto en la administración federal, y Wilfrido Robledo duró nueve meses en el cargo.

Renunció luego de los abusos que cometieron los policías a su mando durante el operativo en San Salvador Atenco, donde además de tortura se acreditó que varias mujeres habían sido violadas.
Asimismo, en septiembre de 2005, ante diputados locales, se puso al descubierto que había empleado a su hijo, Mario Robledo, en los cuerpos de seguridad auxiliares.