lunes, mayo 05, 2008

Volvieron a alzar los machetes

Javier Salinas Cesáreo, corresponsal


San Salvador Atenco, Méx. 4 de mayo. Al cumplirse dos años de la represión y toma de este poblado, simpatizantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) realizaron una larga caminata: primero de Atenco a Texcoco, y luego del Ángel de la Independencia a la sede de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para exigir justicia y libertad de los detenidos.

Como en sus mejores tiempos, este domingo nuevamente los machetes de los atenquenses se vieron en las calles para refrendar su compromiso de lucha.

Los manifestantes se congregaron desde temprano en la explanada principal de Atenco. Esta vez, en la marcha programada se volvieron a ver rostros de pobladores que hasta hace poco se mantenían inactivos en las movilizaciones, ante el hostigamiento constante que han sufrido.

De nuevo, los cañoncitos hechos a base de madera con un tubo como proyectil, que tradicionalmente habían sido utilizados en festejos –pero que en la represión fueron decomisados por la policía–, fueron exhibidos frente al comisariado ejidal. Unos 300 atenquenses, acompañados por miembros de la otra campaña y estudiantes de la UNAM, comenzaron su caminata de la explanada principal de Atenco hacia el poblado de Acuexcomac, para después enfilarse a la carretera federal Texcoco-Lechería.

Al frente iba la caballería conocida como el “séptimo batallón”; atrás se colocaron las mujeres y finalmente los hombres.

Los activistas caminaron más de diez kilómetros sobre dicha vía hasta la caseta de cobro de la autopista Peñón-Texcoco. Ésta fue tomada por los activistas unos momentos, ante el desconcierto de los vigilantes; después abordaron los autobuses con rumbo al Distrito Federal. La Policía Federal Preventiva desplegó un discreto operativo.

Trinidad Ramírez, dirigente del FPDT y esposa de Ignacio del Valle Medina, preso en el penal del Altiplano, señaló que a dos años de represión contra los ejidatarios existen heridas entre la población que aún no sanan.