martes, diciembre 11, 2007

Enero será un mes rojo por las protestas contra el “gasolinazo” y la represión

Rosario Ibarra llama a la unidad para demandar la libertad de los presos políticos

  • “A mis 80 años me sigue doliendo el alma por tantos testimonios de tortura”, señala
Matilde Pérez U.



Rosario Ibarra de Piedra en la asamblea del frente contra la represión Foto: Luis Humberto González


Al convocar a la unidad de las organizaciones sociales para demandar la libertad de los presos políticos, el Frente Nacional contra la Represión (FNCR) advirtió que enero será “un mes rojo” por las movilizaciones de protesta en contra del gasolinazo, la represión y las reformas que pretenden eliminar todas las conquistas laborales.

Afuera de la sede de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los cientos de manifestantes, que pasaron desapercibidos para los capitalinos que ayer acudieron a la pista de hielo en el Zócalo –la cual fue resguardada milímetro a milímetro por decenas de policías– aseguraron que habrá una “huelga general”, de continuar la política represora y la militarización del país.

Rosario Ibarra de Piedra pidió a los participantes ayudarla “con un poco de la carga” que lleva desde hace años por la exigencia de presentación con vida y libertad de los presos políticos de hace 30 años y de los recientes. “A mis 80 años me sigue doliendo el alma por tanta represión, tantos testimonios de tortura, por tanto sufrimiento; les pido que sigan luchando y que se mantengan unidos”.

La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado explicó a los manifestantes que ha exigido la revocación del mandato del gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, y también de Felipe Calderón Hinojosa, pero “me ha ganado la aplanadora del PRI y del PAN, y por eso toca a la ciudadanía exigir, unida, un plebiscito en torno al gobierno federal”.

Alertó en torno a la política gubernamental que persigue a los luchadores sociales y atenta contra los derechos de los trabajadores y campesinos. “Es preocupante la política gubernamental que, lejos de defender a sus ciudadanos, los deja morir en la frontera”.

A la marcha, que partió del Ángel de la Independencia y culminó en la sede de la Corte, se unieron los normalistas de Ayotzinapa, Guerrero; integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación; representantes del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a La Parota; de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca; el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT); el Foro de la Izquierda Proletaria, entre otros, quienes horas antes participaron en la tercera asamblea nacional del Frente Nacional contra la Represión, en la que se acordó continuar luchando en contra de la tortura, las desapariciones forzadas, la impunidad gubernamental y delitos de lesa humanidad.

También continuarán su lucha en contra de la militarización del país y de la destrucción de los recursos naturales por empresas trasnacionales, y en favor de los derechos de los migrantes.
del Valle, del FPDT, envió una carta en la que exhortó a los integrantes de diversas organizaciones sociales a continuar luchando con dignidad para detener la embestida en contra de los movimientos sociales.