viernes, agosto 18, 2006

Carta del encuentro europeo en solidaridad con los presos de Atenco


Las personas y Colectivos reunidos en el encuentro zapatista europeo, le rogamos publique el siguiente texto.

Queremos con esta carta sumarnos a la Jornada de Lucha por la libertad de los presos políticos y por el castigo a los responsables de la atrocidad cometida contra el pueblo de San Salvador Atenco.

No se puede culpar a los habitantes de Atenco por haber luchado dignamente en defensa de su tierra, ante los ataques sistemáticos del gobierno federal, estatal y municipal.

A las mujeres y hombre pres@s y torurad@s, a las mujeres violadas y ultrajadas, a los ancianos golpeados, y también a los niños, testigos silenciosos de la terrible atrocidad desencadenada por el poder, a todos y todas queremos hacerles llegar nuestra palabra de que su lucha es también nuestra lucha.

Queremos decirles también que continuaremos nuestras movilizaciones hasta que todos y todas l@s pres@s sean liberad@s, se haga justicia y el daño sea reparado.

Atentamente

Miembros de comités y colectivos de: Catalunya: Almoster, Badia del Vallés, Barcelona, Batea, Falset, Foix, García, La Garriga, Lleida, Reus, Sant Adriá del Besos, Tarragona. Madrid. Francia: Auch, Feux, Paris, Saint Girons, Toulouse. Galiza: Vigo. Grecia: Atenas. Inglaterra: Londres. Italia: Pistoia. México. Suiza: Lugano, Ginebra.
La Garriga, Barcelona 27 de mayo de 2006

1 comentario:

semilibre dijo...

La macroestructura del sistema, desde hace decadas hermética, consolida el sentido común y la capacidad de organización de estas aisladas comunidades, que resisten de acuerdo a los (sus) códigos generados a partir de las estrategias de segregación y destrucción por parte de las tradiciones casi ancestrales de cualquier microsociedad con poder de decisión sobre otras, dando un nuevo parentesis, para considerar la importancia histórica de los, desgraciadamente poco usados, códigos éticos; así, es posible que demás individuos, formulen alternativas paralelas a la rabia que provoca el estar sometido, (deacuerdo a lo paradójico que resulta ahora pensar en sistemas disidentes, carentes estos en toda medida, de independencia de el sistema imperante) a una mecánica de la "imbecilización"; que lamentablemente se preocupa, de la composición física de los individuos, antes de procurar definir el control al cual estamos sometidos.